El Gobierno estadounidense recomendó a sus ciudadanos no viajar a Nicaragua por la escalada de violencia a raíz de las protestas contra el presidente, Daniel Ortega, y ordenó la salida de los familiares de los diplomáticos.

“Reconsidere viajar a Nicaragua debido a los crímenes, los disturbios civiles y la disponibilidad limitada de atención médica”, indicó el Departamento de Estado en un comunicado.

Además, ordenó la salida de los familiares de los cargos diplomáticos estadounidenses radicados en Nicaragua y autorizó a sus trabajadores a abandonar el país de forma voluntaria.

Las protestas contra Ortega comenzaron el 18 de abril por unas fallidas reformas a la seguridad social y se han convertido en una reclamación que pide su renuncia entre acusaciones de abuso de poder, ejecuciones extrajudiciales y corrupción.

Desde entonces, 135 personas han perdido su vida como consecuencia a esta crisis sociopolítica, según los datos divulgados por el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh).