Inhibicion. Se inhibe de conocer el recurso de casación el Doctor Guillermo Blanco Vazquez, por haber mantenido relación laboral con el Abogado Bernardo Tahan Gomez.

Sala Civil del TSJ Venezuela 06 de Noviembre de 2017.

SE INHIBE   DE     CONOCER     EL    RECURSO DE CASACIÓN EL DOCTOR GUILLERMO BLANCO VAZQUEZ POR HABER MANTENIDO UNA RELACIÓN ESTRICTAMENTE LABORAL CON UNO DE LOS APODERADOS DEL CASO,  abogado Bernardo Tahan Gómez, quien se desempeño en la Sala Civil del TSJ.

 

 

SALA  DE CASACIÓN CIVIL

 

AA20-C-2017-000544

 

 

Caracas, 6 de noviembre de 2017

Años 207° y 158°

 

 

Consta en la actuación procesal sustanciada en acta del primero (1°) de noviembre de dos mil diecisiete (2017), la exposición inhibitoria declarada en la presente causa por el doctor GUILLERMO BLANCO VÁZQUEZ, Magistrado de esta Sala de Casación Civil; y en razón a que el término previsto en el artículo 86 del Código de Procedimiento Civil, precluyó sin que las partes hayan manifestado el correspondiente allanamiento, se asignó, de conformidad con el contenido y alcance del artículo 57 de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia de la República Bolivariana de Venezuela, el conocimiento y decisión del preindicado incidente al Magistrado que con tal carácter la suscribe, y quien procede a proferirla en los siguientes términos:

 

Considera necesario este Jurisdicente, antes de estimar el mérito del asunto, conciliar los presupuestos de hecho expuestos por el ciudadano Magistrado a los efectos de verificar si la actuación realizada fue hecha en forma legal, para proceder a declarar con o sin lugar la misma.

 

Para decidir, se observa:

 

            La incidencia que se resuelve fue propuesta en el recurso de casación que cursa ante esta Sala, ejercido en el juicio por partición de comunidad hereditaria que sigue EDITH MARGARITA ROJAS CHIRINO contra EGDA CLARA ROJAS DE MOGOLLÓN Y OTROS.

 

El nombrado Magistrado expuso lo siguiente:

 

“En  horas  de   despacho  del   día  hoy,    primero   (1°)    de     noviembre    de   dos mil diecisiete (2017), el Magistrado de la Sala de Casación Civil de este Alto Tribunal, Dr. GUILLERMO BLANCO VÁZQUEZ, expone ante la Secretaría de esta Sala los fundamentos para plantear mi inhibición para conocer del recurso de casación interpuesto por la ciudadana EDITH MARGARITA ROJAS CHIRINOS, representada judicialmente por los abogados Bernardo Tahan Gómez, Arley Moreno Calderón y Dalys Torres Chirinos, con ocasión al juicio que por partición de comunidad hereditaria, sigue la referida ciudadana contra los ciudadanos EGDA CLARA ROJAS DE MOGOLLÓN, ELEIVIS MARÍA ROJAS CHIRINOS y ELVIS RAFAEL ROJAS CHIRINOS; en tal sentido, resulta pertinente dejar expuesto, lo siguiente:

La celeridad procesal constituye, entre otros, uno de los principales motivos que impulsó la reforma al Código de Procedimiento Civil en 1987, tal como se aprecia de la Exposición de Motivos de dicho cuerpo normativo, celeridad que, estima esta Sala, puede ser violentada por el juzgador que se apartara del conocimiento de un caso en el cual le corresponde pronunciarse mediante distribución natural. Sin embargo, resulta oportuno destacar, las acotaciones del maestro ARMINIO BORJAS contenidas en la obra “Comentarios al Código de Procedimiento Civil”, en el cual, el autor destaca de manera asertiva, que la justicia podría resultar un criterio dudoso cuando el funcionario encargado de administrarla, se hace sospechoso de imparcialidad por concurrir en su persona algún motivo capaz de inclinar su voluntad a favor o en contra de algunas de las partes, perdiendo el atributo especial de los dispensadores de justicia, situación que lo inhabilita y obliga a separarse de intervenir en el asunto sometido a su arbitrio, ya que de no hacerlo, cometería un agravio a la justicia.

Ahora bien, se aprecia al folio 362 y su vuelto, de la pieza 1/1, que uno de los patrocinantes judiciales de la recurrente en casación, es el abogado Bernardo Tahan Gómez, titular de la cédula de identidad N° V.- 6.912.481 e inscrito en el instituto de previsión social del abogado, bajo el N° 36.998, a quien la formalizante confirió poder apud acta, amplio y suficiente en fecha 13 de junio del año que discurre, para sostener y defender sus derechos e intereses “…en todo lo relacionado con el recurso o los recursos de casación que sean intentados o interpuestos en la Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia, en el juicio por partición y liquidación de comunidad hereditaria, intentado por mi persona, (…), contra los ciudadanos EGDA CLARA ROJAS DE MOGOLLÓN, ELEIVIS MARÍA ROJAS CHIRINOS y ELVIS RAFAEL ROJAS CHIRINOS, incluyendo por supuesto el recurso de casación intentado contra la sentencia de fecha 21 de febrero de 2017 emanada del Juzgado Superior en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del estado Zulia con sede en Cabimas…”.

En este orden de ideas, resulta oportuno hacer referencia sobre la participación en el recurso de casación sometido a mi conocimiento, del abogado Bernardo Tahan Gómez, quien figura como uno de los patrocinantes judiciales de la recurrente en casación, el cual a su vez, fue abogado de esta Máxima Jurisdicción Civil y asistente del Despacho que presido, y con el que mantuve una relación exclusivamente laboral, situación esta, que pudiera ser descontextualizada de manera maliciosa, sobre la base de que esta relación puede inhabilitado mi capacidad subjetiva para mantener el equilibrio procesal del caso sometido a mi arbitrio.

Al margen de la consideración que antecede, resulta necesario destacar que en la actualidad muchos y valiosos abogados que se formaron y trabajaron en las diferentes instancias y Despachos de esta Sala de Casación Civil, se encuentran hoy como abogados en ejercicio y en valor a sus conocimientos ejercen de manera continua los diferentes recursos que se ventilan antes esta Sala de Casación Civil, salvedad ésta que resulta necesaria, ya que los motivos bajo los cuales fundamento mi inhibición, en modo alguno puede afectar a éstos profesionales del derecho, puesto que conjeturas de esta naturaleza derivadas de una anterior relación laboral, impediría de manera sobrevenida el ejercicio de su profesión ante esta Máxima Jurisdicente Civil, en el entendido que este supuesto, obnubilaría el criterio jurídico, la honestidad y el arbitrio, del cualquier Magistrado al que le corresponda decidir algún recurso presentado por cualquiera de los ya mencionados abogados.

En el caso concreto y cónsono con la reputación intachable que me precede, como funcionario de carrera del Poder Judicial, Juez Titular y Magistrado de la Sala de Casación Civil de la República Bolivariana de Venezuela por concurso público y transparente, considero necesario, a los fines evitar conjeturas maliciosas derivadas de la otrora relación exclusivamente laboral que existió entre el abogado Bernardo Tahan Gómez y mi persona, las cuales puedan poner en tela de juicio mi capacidad subjetiva para mantener el equilibrio procesal sobre los casos sometidos a mi arbitrio, lo cual es mi norte y traducido en la lucha incansable para producir decisiones judiciales en derecho que persiguen la justicia material, bajo los postulados constitucionales del Estado social de justicia y de derecho, previstos en el artículo 2 de nuestra Carta Política.

En este orden de ideas, el artículo 82 del Código de Procedimiento Civil, prevé dos instituciones, a saber, la inhibición y la recusación, destinadas a preservar la garantía del juez imparcial.

La doctrina, tradicionalmente, ha señalado que las causales previstas en el artículo 82 del Código de Procedimiento Civil son taxativas y no pueden ser susceptibles de ampliación por vía de analogía o semejanza (Vid. CUENCAHumberto. (1998). Derecho Procesal Civil. Tomo II 6° edición. Caracas, Universidad Central de Venezuela, p. 154, y AROCAJuan Montero y otros. (2000). Derecho Jurisdiccional. Tomo I. 10° edición. Valencia, Tirant Lo Blanch, p. 114). Sin embargo, este alto Tribunal ha reconocido en múltiples sentencias, que estas causales no abarcan todas las conductas que puede desplegar el juez, lo cual resulta lógico, pues “los textos legales envejecen (…) y resultan anacrónicos para comprender nuevas situaciones jurídicas, y la reforma legislativa no se produce con la rapidez necesaria para brindar las soluciones adecuadas que la nueva sociedad exige” (AFTALIÓN Enrique R. (1999) Introducción al Derecho. 3ª edición. Buenos Aires, Abeledo Perrot, p. 616).

En este sentido, las causales señaladas en el artículo 82 del texto adjetivo civil, no pueden entenderse en la actualidad, de manera pura y simple sobre una causal genérica, como sucede en el presente caso, ya que la simple relación laboral que mantuvo el abogado Bernardo Tahan Gómez como asistente del Despacho que presido, con mi persona, no guarda relación alguna con la intachable labor de juzgamiento que albergaba mi desiderátum jurídico, que conjuntamente mantengo con  Magistrados integrante de esta Sala de Casación Civil.

Sin embargo, de la causal genérica prevista en el numeral 12 del artículo 82 del Código de Procedimiento Civil, pudiera derivarse la equívoca conclusión que por la relación laboral que medió entre el abogado Bernardo Tahan Gómez y mi persona, exista de alguna forma una relación de amistad, o interés personal, entre el señalado abogado y mi persona, lo cual haría presumir suposiciones gravosas para mi vida profesional, la cual se ha circunscrito en atención a la búsqueda de la justicia y a la vida académica, con el firme propósito de perseguir la justicia real que propende nuestra Carta Política y formar abogados que respondan a la verdad, la lealtad y a los preceptos legítimos que ampara nuestro Estado social de derecho y de justicia.

Con base a estas consideraciones, y con el sólo propósito de contribuir a una sana administración de justicia aun cuando he dejado expuesto que sobre mi formación profesional no median intereses particulares en la toma de las decisiones sometidas a mi arbitrio, quien suscribe, manifestar a motu proprio su INHIBICIÓN para conocer y decidir el presente recurso de casación, absteniéndome de esta manera y de forma voluntaria, sobre las consideraciones sobradamente explanadas que me permiten formalmente inhibirme, sin que ello signifique que concurra en mi ánimo como juzgador, otro interés que no corresponda con la correcta aplicación de la Ley y la justicia; por lo que estando la presente petición ajustada en derecho, solicito se declare CON LUGAR mi solicitud de inhibición de conformidad con lo previsto en el artículo 57 de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia, la cual deberá ser conocida y decidida por el Vicepresidente de esta Sala de Casación Civil, disponiendo de igual forma la convocatoria del suplente respectivo, de acuerdo con el contenido normativo del artículo 58 eiusdem. Es todo, terminó, se leyó y conforme firma”

 

Como consecuencia de ello, fue remitido el expediente para el conocimiento y decisión de la incidencia surgida, a este Magistrado, quien teniendo competencia funcional (art. 57 L.O.T.S.J.), procede de conformidad con lo previsto en el artículo 88 del Código de Procedimiento Civil, y en atención a los presupuestos de hecho y de derecho invocados, a dictar la decisión que en derecho corresponda, para lo cual se examinará tanto la regularidad formal de la inhibición, como la fundamentación alegada.

 

En el sub iúdice, estima esta sentenciador que la situación de hecho configurada indefectiblemente puede enmarcarse dentro del criterio imperante establecido por la Sala Constitucional de este Supremo Tribunal, en decisión número 144 del 24 de marzo de 2000, referidos al derecho a ser juzgado por un juez natural, lo cual implica un juez predeterminado por la ley, independiente, idóneo e imparcial, criterio ratificado en sentencia número 2.140 de fecha 7 de agosto de 2003 según la cual los jueces pueden inhibirse o ser recusados por motivos distintos a los establecidos en el artículo 82 del Código de Procedimiento Civil; dada la expresa voluntad del magistrado GUILLERMO BLANCO VÁZQUEZ de inhibirse de conocer en esta causa; lo cual conlleva una conducta ética del funcionario, y como quiera que al mismo tiempo, dicha inhibición se hizo en forma legal y fundada en criterio establecido por la Sala Constitucional de esta Máxima Jurisdicción, es impretermitible declarar su procedencia. Por ello, este Magistrado, resuelve la crisis subjetiva nacida de la señalada inhibición, apartando al Magistrado inhibido como Órgano Jurisdiccional Subjetivo del conocimiento de esta causa, siendo concluyente declarar CON LUGAR la inhibición formulada, POR ESTAR HECHA EN FORMA LEGAL Y FUNDADA EN CRITERIO ESTABLECIDO POR LA SALA CONSTITUCIONAL DE ESTA MÁXIMA JURISDICCIÓN; y, por vía de consecuencia, SE APARTA del conocimiento de este asunto al magistrado Dr. GUILLERMO BLANCO VÁZQUEZ, resuelve de esta manera la crisis subjetiva que afecta la relación jurídica procesal. Se ordena convocar al Suplente que corresponda.

 

DECISIÓN

 

 

En fuerza de los razonamientos expuestos, esta Sala de Casación Civil, administrando justicia en nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por autoridad de la Ley, declara: CON LUGAR la inhibición formulada, por estar hecha en forma y fundada en causa legal. En  consecuencia, se aparta del conocimiento de este asunto al magistrado Dr. GUILLERMO BLANCO VÁZQUEZ, a tenor de lo establecido en el artículo 88 del Código de Procedimiento Civil. Se ordena convocar al Suplente que corresponda.

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