EJERCICIO ANTICIPADO DE LOS MEDIOS PROCESALES. SALA CONSTITUCIONAL DEL TSJ VENEZUELA

SALA CIVIL 13 DE JULIO DE 2017.

EJERCICIO ANTICIPADO DE LOS MEDIOS PROCESALES

N° SENTENCIA: RC.000474

N° EXPEDIENTE: 15-009

Procedimiento: Recurso de Casación
Partes: JEAN WILLY EDMOND contra MESSOD ALMOSNY BENZASI.
Decisión: CON LUGAR
Ponente: Vilma Maria Fernandez Gonzalez

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SALA DE CASACIÓN CIVIL

Exp. Nro.  AA20-C2015-000009

Magistrada Ponente: VILMA MARÍA FERNÁNDEZ GONZÁLEZ

 

En el juicio por prescripción adquisitiva intentado por ante el Juzgado Tercero de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del estado Miranda, con sede en Valles del Tuy, por el ciudadano JEAN WILLY EDMOND, representado judicialmente por los abogados Freddy Alfonso Meneses Muñoz y Robert Orozco, contra el ciudadano MESSOD ALMOSNY BENZASI, representado judicialmente por los abogados Ricardo Alonso Bustillo y Alfredo Adjiman Almosny; el Juzgado Superior en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del estado Miranda, en fecha 28 de octubre de 2014, dictó sentencia mediante la cual declaró, con lugar el recurso de apelación ejercido por el apoderado judicial de la parte demandada, contra la decisión dictada por el referido tribunal tercero de primera instancia  de la misma circunscripción judicial de fecha 28 de enero de 2014; en virtud de lo cual revocó la misma. En consecuencia, declaró sin lugar la demanda de prescripción adquisitiva y con lugar la reconvención por acción reivindicatoria propuesta por la parte demandada, condenando a la parte actora reconvenida a hacer entrega del inmueble in litigio.

Contra la referida sentencia de la alzada, la representación judicial de la parte demandante anunció recurso de casación, el cual fue admitido mediante auto de fecha 4 de abril de 2016, y formalizado. Hubo impugnación y replica.

En fecha 21 de enero de 2015 se designó ponente a la Magistrada Isbelia Pérez Velásquez.

En fecha 23 de diciembre de 2015, la Asamblea Nacional de la República Bolivariana de Venezuela, nombró nuevos Magistrados Titulares en esta Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia, y mediante acta de fecha 7 de enero de 2016, se reconstituyó esta Sala, quedando constituida de la siguiente forma: Magistrado Presidente: Dr. Guillermo Blanco Vázquez; Magistrado Vicepresidente: Dr. Francisco Ramón Velázquez Estévez; Magistrada: Dra. Marisela Valentina Godoy Estaba; Magistrada: Dra. Vilma María Fernández González y Magistrado: Dr. Yván Darío Bastardo Flores.

Posteriormente, en fecha 8 de enero de 2016, se designó ponente a la Magistrada Vilma María Fernández González.

En fecha 24 de febrero de 2017, en Sala Plena de éste órgano jurisdiccional se eligió la nueva junta directiva para el período 2017–2019, quedando reconstituida esta Sala de Casación Civil en fecha 2 de marzo de 2017 de la siguiente manera: Presidente Yván Dario Bastardo Flores; Vicepresidente Francisco Ramón Velázquez Estévez; Magistrado Guillermo Blanco Vázquez; Magistrada Vilma María Fernández González; Magistrada Marisela Valentina Godoy Estaba; Secretario Ricardo Antonio Infante y Alguacil Luís Córdova.

Concluida la sustanciación del recurso de casación y cumplidas las demás formalidades, la Sala procede a dictar sentencia bajo la ponencia de la Magistrada que con tal carácter la suscribe, en los términos siguientes:

 

PUNTO PREVIO

 

La parte demandada en su escrito de impugnación alega como punto previo la extemporaneidad por anticipado de la presentación del escrito de formalización en los siguientes términos:

“…Consta en autos que en fecha 6 de noviembre de 2014, sin haber transcurrido aún el lapso para dictar sentencia en el Juzgado Superior en lo Civil, Mercantil y Tránsito de la Circunscripción Judicial del estado Miranda, con sede en Los Teques, la parte actora anunció recurso de casación contra la sentencia definitiva dictada por dicho tribunal, dentro del lapso para sentenciar, en fecha 28 de octubre de 2014. Posteriormente, en fecha 24 de noviembre de 2014, ya vencido el lapso para sentenciar, de conformidad con el artículo 252 del Código de Procedimiento Civil, mi mandante solicitó una aclaratoria de la sentencia, con lo cual se estaba dando por notificado de la misma, de conformidad con el artículo 216 ejusdem. Consta igualmente en los autos, que la parte recurrente, en fecha 9 de diciembre de 2014, sin haber transcurrido el lapso para admitir o no el recurso de casación anunciado y por lo tanto, sin saber si el mismo iba o no a ser admitido, introdujo ante esta Sala de Casación Civil el escrito contentivo de la formalización de dicho recurso. Consta en los autos que por auto de fecha 24 de febrero de 2015 dictado por el Juzgado de Sustanciación de esta Sala de Casación Civil se acordó solicitar al a-quem (sic) para que informara si efectivamente fue anunciado y admitido el recurso de casación en cuestión. En esa misma fecha se remitió el oficio. Consta así mismo, que en fecha 7 de abril de 2015 el Tribunal Superior respondió que no había sido admitido dicho recurso por cuanto no habían transcurrido los diez [10] días de despacho correspondientes posteriores a la última de las notificaciones. Posteriormente, por auto del a-quem (sic) de fecha 4 de abril de 2016 se dejó constancia que el lapso de diez [10] días para anunciar casación finalizó el día 1° de abril de 2016 y por otro auto de la misma fecha admitió el tantas veces mencionado recurso de casación.

Siendo así las cosas, ciudadanos Magistrados, es forzoso concluir que el recurso de casación cursante en los autos fue introducido de manera extemporánea, por lo siguiente:

Si bien el recurso fue anunciado antes del lapso establecido en la ley, por haber sido hecho de manera anticipada a dicho lapso, tanto la jurisprudencia pacífica y reiterada de esta Sala y de la Sala Constitucional han considerado que no hay extemporaneidad, ya que además de no lesionar el derecho de la contraparte, refleja el interés procesal de la parte recurrente. Es así como el ejercer el recurso de apelación contra una sentencia de manera anticipada tampoco inválida la apelación en cuestión. No obstante ello, existen dos circunstancias que hacen improcedente e inadmisible la formalización del recurso de marras, las cuales son: 1.- El recurso fue formalizado antes de haberse admitido el mismo. En efecto, la parte recurrente confunde con su actuación los conceptos de ´anuncio` y ´formalización`. Si bien el recurso fue anunciado tempestivamente por las razones antes expuestas, mal puede formalizarse ningún recurso sin que hubiese habido pronunciamiento alguno del Tribunal Superior en cuanto a su admisibilidad. Al actuar en la forma que lo hizo, el formalizante se adelantó a un supuesto procesal que aún no había ocurrido para que pudiese proceder la formalización en cuestión. El recurrente dio por hecho, anticipadamente, una decisión que aún no había sido tomada por el a-quem (sic) que incluso pudo haberle negado la petición, viéndose obligado en ese caso a recurrir de hecho para pretender hacer valer sus derechos. A los fines de la formalización, el artículo 317 del Código de Procedimiento Civil es categórico e inequívoco al establecer que la formalización del recurso debe hacerse posterior a su admisión [si no se ha admitido no hay recurso que formalizar] dentro de un lapso de cuarenta [40] días posteriores a los diez [10] que se dan para efectuar su anuncio. De no hacerse de la forma señalada, por imperio del artículo 325 ejusdem se deberá declarar perecido el recurso y así formalmente lo solicito y 2.- El hecho de haberse consignado el escrito de formalización ante esta Sala de Casación Civil cuando el expediente estaba todavía en posesión del juez superior y sin haber transcurrido el lapso correspondiente para pronunciarse acerca de su admisión, constituye un acto clandestino del recurrente que impedía que mi representado tuviese conocimiento del recurso en cuestión y del cual tuvo información después de que el expediente fue remitido a esta Sala cuando ya habían transcurrido días del lapso de formalización, lesionándole así su derecho a la defensa.

Por las razones expuestas, solicito muy respetuosamente a esta Honorable Sala declare perecido el Recurso de Casación cursante en los autos…”. (Negrillas del texto).

 

Para decidir, la Sala observa:

 

El impugnante señala que el escrito de formalización debe ser declarado perecido, dado a que el mismo fue presentado por ante esta Sala de Casación Civil antes de que haya sido admitido por el ad quem, vulnerando de esa manera su derecho a la defensa.

 

A los fines de verificar el error delatado, esta Sala pasa a verificar las actuaciones del expediente, en las cuales puede constatarse los siguientes eventos procesales:

A los folios 114 al 148 de la segunda pieza principal riela sentencia definitiva dictada por el Juzgado Superior en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del estado Miranda, de fecha 28 de octubre de 2014.

Riela al folio 149 de la segunda pieza principal del expediente, diligencia presentada por el apoderado judicial de la parte actora, de fecha 6 de noviembre de 2014, mediante la cual anuncia recurso extraordinario de casación contra la referida sentencia de alzada.

Cursa a los folios 208 al 209 de la segunda pieza principal del expediente, auto de fecha 4 de abril de 2016, mediante el cual la jueza de alzada admite el recurso de casación.

De igual forma, riela a los folios 213 al 219 de la segunda pieza principal del expediente, escrito de formalización consignado por esta Sala en fecha 9 de diciembre de 2014.

Verificándose de tales actuaciones que efectivamente la parte actora presentó su escrito de formalización del recurso de casación anunciado antes de ser admitido el mismo; no obstante, la Sala Constitucional de este Supremo Tribunal, en sentencia N° 346 de fecha 01 de marzo de 2007, caso: Restaurant Nosa Casa, C.A., estableció sobre la extemporaneidad por anticipado de los medios procesales lo siguiente:

“…Asimismo, esta Sala ha determinado, en lo que respecta al ejercicio anticipado de los medios procesales, que los mismos no pueden rechazarse, por cuanto ello constituye un razonamiento excesivamente riguroso y contraproducente a los principios procesales que aparecen delimitados en la Constitución, lo que plasmó en sentencia n° 2234 del 9 de noviembre de 2001, en la cual se lee:

´El juez de la causa declaró inadmisible el recurso de apelación, negativa que llevó al tercero interesado a proponer el recurso de hecho, por haber sido interpuesto supuestamente ‘extemporáneamente por anticipado’. Respecto a tales afirmaciones, la Sala ha sido rotunda al afirmar que no puede negarse a una parte el derecho de recurrir de un fallo que le es adverso, cuando ésta no ha sido negligente y, muy por el contrario, ha patentizado con sus actuaciones su disconformidad con una resolución judicial contraria a sus intereses [vid. stc. 1590/2001]. En el caso de autos, el juez a quo estimó que por haberse encontrado la causa en estado de sentencia [lo cual por demás es errado, pues –conforme los señalamientos contenidos en este fallo- dicho lapso concluía el 19 de marzo de 2001], la interposición del recurso debía estimarse inadmisible por prematura.

Tal interpretación, sólo podría derivarse de un ritualismo excesivo, que desconoce al proceso como instrumento eficaz para la materialización de la justicia, en franca contravención con los preceptos del derecho a la tutela judicial efectiva que postula la Carta Magna. En efecto, si la sentencia que ha de impugnarse ya ha sido publicada, aún encontrándose la causa en el término para dictar sentencia, nada obsta para que las partes anuncien el recurso correspondiente, pues tal circunstancia mal podría afectar a su contraria, siempre y cuando los lapsos pendientes se dejen transcurrir, para garantizar a esta otra la correspondiente instancia recursiva. Con tales señalamientos, deja entonces clara la Sala sus posiciones frente a las circunstancias narradas, apercibiendo al a quo sobre el estricto cumplimiento que deberá dar a las mismas en lo sucesivo`.

…Omissis…

Por tanto, considera la Sala que, el pronunciamiento de declaratoria de inadmisibilidad por extemporaneidad que expidió el Juzgado Cuarto Superior del Trabajo del Circuito Judicial del Trabajo de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas, respecto a la apelación a que se ha hecho referencia, se apartó de la doctrina de esta Sala Constitucional sobre el contenido y alcance del derecho a la tutela judicial eficaz y el ejercicio anticipado de los medios procesales, circunstancia esta que se subsume en uno de los supuestos de procedencia de la revisión que esta Sala fijó en la sentencia n° 93 del 6 de junio de 2001 [Caso: Corpoturismo]. Así se decide. (Negrillas de la Sala).

Asimismo, esta Sala de Casación Civil, sobre ese mismo aspecto, en sentencia N° 18, de fecha 11 de febrero de 2010, , en la cual ratifica el criterio jurisprudencial establecido en su sentencia N° RC-00562 de fecha 20 de julio de 2007, caso: Freddy Alexis Madriz Marín contra Mario Camerino Lombardi y otra, exp. N° 06-906, criterio que también es aplicable al caso de autos, dejó establecido lo siguiente:

“…Ahora bien, como quiera que esta Sala, en aplicación de los criterios contenidos en la Sala Constitucional,  ha dejado sentado que la apelación y la oposición a la intimación ejercidas anticipadamente deben ser consideradas tempestivas y, adicionalmente ha establecido que la contestación a la demanda ejercida con antelación no puede ser considerada extemporánea, porque evidencia el interés del afectado en ejercer el derecho a la defensa y a contradecir los alegatos de la parte actora. Por tanto, esta Sala estima necesario señalar que debe considerarse válida la promoción de pruebas consignada en forma anticipada, aún en el caso que nos ocupa, pues si bien el criterio de validez de los actos anticipados fue establecido después de cumplidos los actos procesales del presente juicio, se trata de una infracción contra la garantía de tutela judicial efectiva, que debe ser corregida para que se alcance el propósito de una correcta administración de los intereses comprometidos en el juicio. [Negrillas del texto]

…Omissis…

Con fundamento en la doctrina sentada por esta Sala de Casación Civil, que hoy se reitera, los actos procesales efectuados en forma anticipada deben considerarse válidamente propuestos, pues en modo alguno se produce un desequilibrio procesal entre las partes, ya que de igual manera debe dejarse transcurrir íntegramente ese lapso, para que puedan cumplirse a cabalidad los actos procesales subsiguientes. (Negrillas y subrayado del texto).

De las sentencias parcialmente transcritas se desprende que los actos procesales que se interpongan de manera anticipada deben ser considerados válidamente propuestos, pues de ser declarados inadmisible atentaría contra la garantía de tutela judicial efectiva, que debe ser corregida para que se alcance el propósito de una correcta administración de los intereses comprometidos en el juicio. Asimismo, se advierte que distinto sería si la parte ejerciera el recurso una vez concluido el lapso indicado para su interposición, pues en ese caso resultaría imputable a la parte por su falta de interposición oportuna, lo cual traería como consecuencia la declaratoria de extemporaneidad por tardío.

En consecuencia, por aplicación de las jurisprudencias precedentemente transcritas al caso concreto, esta Sala debe tener por tempestivo el escrito de formalización presentado en fecha 9 de diciembre de 2014, por los abogados Freddy Alfonso Meneses Muñoz y Robert Orozco, en su carácter de apoderados judiciales de la parte actora. Así se establece.

En razón de lo anterior y ante la tempestividad considerada por esta Sala en la presentación del escrito de formalización, debe declararse la improcedencia del presente punto previo. Así se establece.

RECURSO POR DEFECTO DE ACTIVIDAD

ÚNICA

 

Al amparo del ordinal 1° del artículo 313 del Código de Procedimiento Civil, se denuncia la infracción del ordinal 4° del artículo 243 eiusdem, por considerar que la decisión recurrida resulta inmotivada por contradictoria, fundamentando la denuncia de la siguiente manera:

“…Al respecto cabe señalar que la recurrida en su sentencia [folio 123], a pesar de anunciar que ha elegido para el examen que demanda su investidura, las documentales marcadas ´18` al ´36` y ´37` al ´50`, cuando dijo al respecto en los párrafos 2 y 3: ´…esta Juzgadora considera que por ser documentos emitidos en formatos uniformes y estándar para todos los usuarios, los cuales deben ser facilitados por las empresas emisoras, […] en atención al Principio de la Libertad Probatoria de conformidad con el artículo 395 del CPC (sic), esta Juzgadora le otorga valor probatoria (sic) como meros indiciosY ASÍ SE DECIDE.` y ´…recibos de Condominio del inmueble […]. Considera esta Juzgadora al (sic) recibos de Condominios (sic), les otorga valor probatorio como mero indicio. Y ASÍ SE DECIDE.` [Subrayados nuestros]. Así, de su análisis de los recibos del servicio de electricidad suministrado al inmueble en litigio desde su contratación con CADAFE en la fecha 08/05/86 y de los recibos del pago de Condominio del inmueble pagados por Jean Willy Edmond desde abril de 1987 a marzo de 2013, que cursan del folio 185 de la pieza I del expediente, afirma lo siguiente:

´Ante tal pretensión, se observa que el ciudadano JEAN WILLY EDMON, parte demandante acompaño junto a su escrito libelar los siguientes medios probatorios tales como recibos de pago de Condominio del inmueble objeto del presente litigio, copias simples de los contratos de Gas en bombonas, Titulo Supletorio emitido por el Juzgado Cuarto de Primera Instancia de Familia y Menores del Área Metropolitana de Caracas, en fecha 17 de Octubre de 1996, a favor del ciudadano JEAN WILLY EDMON, a los fines de demostrar presuntamente la posesión legitima, pública, pacifica, continua y no interrumpida por más de veinte [20] años, sobre el inmueble que pretende adquirir en propiedad por prescripción adquisitiva. Medios probatorios que analizados por esta Juzgadora, concluyendo que los recibos de servicios en modo algún(sic) hacen plena prueba de lo dicho por la parte demandante; aunado al hecho que esta Juzgadora los valoró como indicios y el resto al analizarlos fueron desechados del proceso.[…]. ASI (sic) SE DEJÓ ESTABLECIDO`

Pues como se puede apreciar de la anterior trascripción, la recurrida a pesar de valorar las referidas documentales, procede posteriormente a desecharlas del proceso sin indicar las razones de hecho y derecho por el cual lo hace y más aún cuando al referirse a las documentales mencionadas en la presente delación, afirma que las mismas: ´en modo algún (sic) hacen plena prueba de lo dicho por la parte demandante`, es decir que si son de alguna manera prueba que dan fe cierta del derecho reclamado por nuestro representado, destruyendo con dicha motivación el dispositivo del fallo, toda vez que decidió en contra de lo solicitado, máxime cuando del acervo y cúmulo probatorio se desprende el buen derecho que se reclama, no existiendo por lo tanto una coherencia lógica entre la fundamentación explanada en la parte motiva de la sentencia y la dispositiva de la misma.

Son indicios que debió considerar para orientar la investigación, cuando en los reciban de electricidad presentes en los folios 154 al 172 de la pieza I [marcados 18 al 36 de las pruebas] aparecen impresos datos que consecuencialmente se repiten y que identifican pormenorizadamente de suyos el número de la CUENTA [1115-100-0081] del servicio eléctrico, el N° DE CONTRATO [14734convenido para el servicio eléctrico, la DIRECCIÓN a la que se suministró y suministra el servicio eléctrico [RES EL RODEO T C PB AP 01] y el nombre del TITULAR DEL SERVICIO [EDMOND JEAN W]. Siendo tales a los que aparecen en la copia simple de Contrato de Suscripción N° 14734 de fecha 8 de mayo de 1986 [prueba marcada ´11`], convenido entre CADAFE y el ciudadano Jean Willy Edmond.

Aparte de ello, otros indicios que debió considerar para orientar la investigación era el hecho notorio de la facturación del servicio, unas veces realizada por CADAFE y otras por su filial ELECENTRO. Empero a esa alternancia se permite apreciar en sus formatos uniformes y estándar datos importantes como el que se mantuvo en el texto de ellos, los mismos dígitos que identifican al número de CUENTA: 1115-100-0081, al N° del ´MEDIDOR: 29870y que en los recibos más recientes, la cédula de identidad o RIF del titular del servicio sea: E0081283728 [cursa una copia simple en el folio I], extranjera que presentó Jean Willy Edmond cuando contrató el servicio en la fecha 8/5/86Y paréntesis aparte, como se dijo y estableció en actas lo tituló como ciudadano extranjero hasta el año 1993 según la Gaceta Oficial Extraordinaria N° 4.639 de fecha 05/10/1993. Lo que orienta a concluir que existió y existe una continuidad en el uso del servicio desde su convenio.

En cuanto a los recibos de condominio [pruebas marcadas del ´37` al ´50`, folio I], hay igualmente indicios en ellos que debió considerar para orientar la investigación cuando corresponden al valor de la alícuota por los gastos comunes asociados al apartamento 01 de la planta baja de la Torre C del Conjunto Residencial El Rodeo por los meses/años que se citan en las actas. Es pretensión que salta de ellos, que el ciudadano Jean Willy Edmond se comprometió no a nombre de otro, si no (sic) a nombre propio ante el universo de copropietarios que habitan el Conjunto Residencial El RODEO y sus áreas circunvecinas haciendo PÚBLICO su señorío sobre el inmueble, mientras ha durado como ya dijimos su permanencia incólume en el inmueble que reclama por prescripción adquisitiva.

Son detalles muy evidentes, como para que no fueran apreciados por quien tiene el ineludible deber de examinarlos exhaustivamente…”. (Resaltado del texto).

 

Para decidir, la Sala observa:

 

De la denuncia antes transcrita se observa que el formalizante a pesar de que delata que la recurrida está viciada de inmotivación por contradicción, al considerar que el juez de alzada luego de valorar ciertas documentales procede a desecharlas sin razones de hecho y de derecho; sin embargo, esta Sala evidencia de las argumentaciones realizadas en la exposición de la delación, que lo pretendido por el formalizante es denunciar el vicio de inmotivación por silencio de pruebas, pues en la misma afirma que del acervo probatorio existen indicios que el juez de alzada debió considerar para orientar la investigación, dado que en ellos se evidencia la “permanencia incólume” del ciudadano Jean Willy Edmond sobre el inmueble reclamado por prescripción adquisitiva; obligación que no realizó el juez ad-quem, pues dichos indicios no fueron examinados de manera exhaustiva.

 

Asimismo, observa esta Sala que el formalizante fundamenta su denuncia en el ordinal 1° del artículo 313 del Código de Procedimiento Civil; no obstante, según criterio de esta Sala, el vicio de silencio de pruebas debe denunciarse al amparo del ordinal 2° del artículo 313 eiusdem, fundado en el primer supuesto de excepción previsto en el artículo 320 ibídem, por constituir la regla en el establecimiento de los hechos.

Sobre tal particular, la Sala mediante sentencia N° 532, de fecha 18 de julio de 2006, caso: Consultores Técnicos Empresariales Cotemca Maracaibo contra Baker Hugues, S.R.L., indicó lo que sigue:

“…Esta Sala de Casación Civil, a partir de la sentencia publicada el 14 de junio de 2000, en el juicio por cobro de bolívares que siguió la sociedad mercantil FARVENCA ACARIGUA, C.A., contra la sociedad mercantil FARMACIA CLAELY, C.A., estableció un nuevo criterio para la denuncia del vicio de silencio de pruebas al expresar:

´…la Sala considera conveniente fijar un nuevo criterio sobre la denuncia en casación del vicio por silencio de pruebas, de forma y manera que permita establecer si las pruebas aportadas al juicio y silenciadas por el juzgador, tienen el sentido y alcance que en realidad le corresponden para la fijación del hecho controvertido… En aras de dar cumplimiento a lo establecido en las disposiciones constitucionales indicadas, y conforme con la ley procesal civil, la Sala podrá tener conocimiento de estos extremos si la denuncia se encuadra en un recurso por infracción de ley; recurso en el cual el formalizante satisfaga las exigencias del artículo 313, ordinal 2º, único aparte del Código de Procedimiento Civil, dentro de los términos y condiciones previstos en la ley, donde la denuncia de violación de las respectivas normas relativas a la apreciación y carga de la prueba, así como las referidas al establecimiento o valoración de las pruebas, adquiere suma importancia, ya que permitirá precisar el servicio, la necesidad o la conveniencia de la prueba en la resolución de la pretensión contenciosa, y de allí dependerá la calificación jurídica de la utilidad o no de la casación… El criterio aquí establecido, se aplicará a todos los recursos que se admitan a partir del día siguiente, inclusive, a la publicación de este fallo…`

Más adelante, mediante sentencia publicada el día 5 de abril de 2001, en el juicio seguido por la ciudadana Eudocia Rojas contra la ciudadana Pacca Cuamanacoa la Sala ratificó el referido criterio sobre la forma de denunciar el vicio de silencio de pruebas al expresar:

´…Las precedentes consideraciones permiten concluir que el artículo 509 del Código de Procedimiento Civil, constituye una obligación para el jurisdicente necesaria para establecer su criterio valorativo de las pruebas incorporadas en el expediente con relación a los hechos. Esta es una de las modalidades previstas en el artículo 320 del Código de Procedimiento Civil, que permite a la Sala examinar las actas procesales y extenderse al establecimiento y apreciación de los hechos y de las pruebas. En consecuencia, la falta de valoración de algún medio probatorio comporta la infracción por falta de aplicación del artículo 509 del Código de Procedimiento Civil, el cual contiene la obligación reseñada anteriormente, constituyendo su conducta uno de los motivos de excepción previstos en el artículo 320 eiusdem, estableciéndose una de las modalidades del error de juzgamiento contempladas en el ordinal 2º del artículo 313 del mismo Código. Con este pronunciamiento la Sala no pretende una técnica rigurosa cuyo incumplimiento determine la desestimación de la denuncia. Por el contrario, el propósito es ampliar las razones que soportan el cambio de doctrina respecto del vicio de silencio de prueba, y las que han permitido, al Ponente de este fallo compartir la responsabilidad de la publicación del fallo que la contiene, y explicar de esta manera con mayor detenimiento cómo el referido vicio constituye una infracción de ley. Ahora bien, para la procedencia de este tipo de denuncias, el artículo 312 del Código de Procedimiento Civil, exige que la infracción de derecho sea determinante en el dispositivo de la sentencia, pues de lo contrario la casación sería inútil…`…”. (Negrillas de la Sala).

De la sentencia parcialmente citada, se colige que el vicio por silencio de pruebas, el cual permite apreciar “si las pruebas aportadas al juicio y silenciadas por el juzgador, tienen el sentido y alcance que en realidad le corresponden para la fijación del hecho controvertido…”, debe ser denunciado como un vicio de infracción de ley, bajo el amparo del ordinal 2° del artículo 313 Código de Procedimiento Civil, fundado en el primer supuesto de excepción previsto en el artículo 320 eiusdem.

 

Así las cosas, siendo que se ha planteado una denuncia de inmotivación por silencio de prueba en el contexto de un recurso por defecto de actividad, cuestión que tal y como se ha puntualizado en este fallo, carece de la debida técnica casacional, en consecuencia esta Sala desecha la presente denuncia por defecto de técnica en su formulación. Así se establece.

RECURSO POR INFRACCIÓN DE LEY

I

 

Con fundamento en lo establecido en el ordinal 2° del artículo 313 del Código de Procedimiento Civil, en concordancia con el artículo 320 eiusdem, el formalizante denuncia la infracción de los artículos 12, 15, 243 ordinal 5°, 429 y 509 ibídem, por error de juzgamiento en la valoración de la prueba “marcada ´11` relativa a copia simple de Contrato de Suscripción N° 14734 de fecha 04 de febrero de 1986, del servicio eléctrico convenido entre CADAFE y nuestro representado, incurriendo en un Vicio de Falso Supuesto [Tercer caso] por dar el juez por cierto un hecho falso y concreto con pruebas cuya inexactitud resulta de actas o instrumentos del expediente mismo y a su vez en un Vicio de Silencio de Pruebas…”; sustentado en lo siguiente:

“…Al respecto cabe señalar que la recurrida no le otorgo valor probatorio a la documental cursante al folio 145 de la Pieza I del expediente, relativa a copia simple de Contrato de Suscripción N° 14734, de fecha 04 de mayo de 1986, del servicio eléctrico convenio entre CADAFE y nuestro representado, alegando que la misma había sido impugnada cuando ello no ocurrió, incurriendo en un vicio de falso supuesto [tercer caso] contemplado en el mencionado artículo 320 del C.P.C. (sic), al establecer un hecho con pruebas cuya inexactitud resulta de las actas procesales, tal y como se desprende del folio ciento veintidós [122] de la sentencia recurrida, en el cual se dejo asentado lo siguiente:

´Copia simple de Contrato de suscripción N° 14734, de fecha 04 de febrero de 1986 del servicio eléctrico convenido entre CADAFE y el ciudadano JEAN EDMON. [Folio 145 de la Pieza I del presente expediente]. Esta Alzada constata que a tales documentales fueron impugnadas por la parte contraria. En virtud de no realizarse prueba de cotejo, no se le otorga valor probatorio. Y ASI SE DECIDE.`

De la lectura transcrita y de las actas del expediente, se puede apreciar que la documental señalada por la recurrida no fue atacada ni impugnada en su oportunidad procesal por la contraparte. Al respecto de ella, la contraparte en su escrito de informes de fecha 26/9/2013 específicamente en su ´particular f]` del (sic) Pieza I, lacónicamente expresa: ´…el mismo constituye un hecho aislado que no prueba posesión legítima durante más de 20 años sobre el inmueble objeto de la demanda…`

Vale decir de esta probanza, como hecho resaltante el que los números: ´1`, ´1`, ´1`, ´5`, ´100` y ´0081` [para identificar la Región, Zona, Distrito, Oficina, Ruta y Cuenta, respectivamente], el número de Contrato: ´14734` la fecha: ´8/5/86`, la dirección del servicio: ´RESEL RODEO T C PB AP 01`, el nombre: ´EDMOND JEAN W` y la cédula de identidad N°: ´E 081283728`, aparezcan llenados mecánicamente en el cuerpo de este documento suscrito por un funcionario administrativo, y que consecuencialmente estos mismos datos se repitan en los recibos de luz eléctrica presentados en los folios 154 al 172 [marcados ´18` al ´36` de las pruebas], como antes se dijo impiden y hasta imposibilitan el aislamiento de esta prueba por mucho que se pretenda.

No obstante a ello, el juzgador de alzada erró al considerar que si había sido impugnada y por vía de consecuencia la desechó del proceso, cuando lo correcto era tenerla por fidedignas, desaplicando de este modo lo establecido en el artículo 429 de nuestro Código de Procedimiento Civil:

…Omissis…

Pues con tal proceder la alzada da por cierto un hecho falso y no concreto sobre la referida documental y la establece falsa e inexactamente a causa de un error material y de percepción al decir que la misma fue impugnada, lo cual no ocurrió, dejando de esta manera en estado de indefensión y desigualdad de condición a nuestro representado frente a la otra parte, al subrogarse una defensa no ejercida por la parte demandada reconviniente, violando con su actuar lo dispuesto en los artículos 12 y 15 de nuestro Código de Procedimiento Civil:

…Omissis…

Pues lo afirmado por la alzada influyo definitivamente en el dispositivo del fallo, dado que de no haber silenciado, sino valorado la referida documental quedaría probado de manera diamantinamente clara el derecho demandado por nuestro representado y la fecha desde la cual viene poseyendo de manera pública, pacifica, continua, no interrumpida, no equivoca y con el ánimo de hacer como suya propia el inmueble objeto de controversia en el presente juicio de prescripción adquisitiva, como se puede constatar del folio 139 de la sentencia mediante el cual el juez de alzada arribo a la conclusión y declarar sin lugar la demanda de prescripción adquisitiva:

´Evidencio esta juzgadora que las documentales consignadas en copias simples y que una vez analizadas fueron desechadas del proceso, quedando demostrado que no habido posesión legitima, y de manera interrumpida en el inmueble objeto de la demanda por más de veinte [20] años, como lo señalo en su líbelo. En virtud de lo expuesto quien aquí juzga, considera que el presente caso no concurren todos los elementos condicionantes para la declaración de propiedad por prescripción adquisitiva, los cuales se subsumen en la tenencia legitima del bien inmueble que se demanda ya que la posesión no se ejerció de forma continua, no interrumpida, pacifica, pública, no equivoca y con ánimo de hacer la cosa como suya propia, es decir de lo dicho en el libelo de la demanda y de las pruebas traídas a las actas se evidencia que no existe documento de arrendamiento, ni comodato, ni autorización alguna que le haya permitido tomar posesión del inmueble objeto de controversia.

Por tanto al no lograr demostrar con su actividad probatoria desarrollada durante el iter procesal los alegatos esgrimidos, y siendo que aquel quien pide la actuación de la ley, deberá asumir la carga de la prueba a los fines de demostrar al juez la realización concreta del mismo y en virtud de que la parte que tiene interés en obtener el rechazo de la pretensión debe demostrar los hechos extintivos o modificativos de la misma, esta Superioridad en atención a las consideraciones anteriormente expuestas concluye que en el caso de autos no se dio cumplimiento a los requisitos indispensables para la procedencia de la declaración de propiedad por prescripción adquisitiva, no cumpliéndose a cabalidad con lo dispuesto en nuestro ordenamiento jurídico, respecto a este tipo de juicio. Y ASI (sic) SE DECIDE`.

Así mismo, es menester mencionar que la referida documental en cuestión fue proporcionada al proceso dentro del lapso probatorio, pues tratándose de una copia simple la misma debió haber sido atacada dentro de los cinco [5] días siguientes, la cual era la primera y única oportunidad para realizarlo, al no haberse hecho deben tenerse como fidedigna tal documental y valorada de conformidad a lo dispuesto en el artículo 429 de la norma adjetiva infringiendo por demás lo dispuesto en el artículo 243 ordinal 5 ejusdem al no contener la sentencia disposición expresa, positiva, precisa, con arreglo a las pretensiones deducidas y en especial énfasis a la referida documental ya tantas veces mencionada que en concordancia con el resto de las probanzas se engarzan entre sí comunicando una verdad con claridad meridiana. Probanza, reiteramos que no fue no (sic) fue (sic) objeto de ataque por la parte demandada ni valorada por la alzada, violando el principio de exhaustividad al no decidir conforme a lo alegado y probado en autos, razones por la que solicitamos se declare la nulidad de la recurrida…”. (Resaltado del texto).

                   Para decidir, la Sala observa:

                   De la denuncia parcialmente transcrita, se observa que el formalizante entremezcla denuncias por defecto de actividad y por infracción de ley, pues delata que la recurrida se encuentra inficionada en el tercer caso de suposición falsa, dado que el juez ad-quem desechó la copia fotostática simple del contrato de suscripción N° 14734, de fecha 4 de febrero de 1986, del servicio eléctrico convenido entre la Compañía Anónima de Administración y Fomento Eléctrico – CADAFE (hoy Corporación Eléctrica Nacional – CORPOELEC) y el ciudadano JEAN EDMON, motivado a que la misma fue impugnada por la parte contraria, cuestión que –a su decir- no ocurrió. Asimismo, señala que hubo silencio de pruebas pues la referida documental fue silenciada, siendo la misma determinante en el dispositivo del fallo. De igual forma, denuncia la vulneración del ordinal 5° del artículo 243 del Código de Procedimiento Civil, pues la sentencia recurrida no contiene disposición expresa, positiva, precisa, con arreglo a las pretensiones deducidas.

 

                   A propósito de lo expuesto, aprecia la Sala que conforme a los fundamentos planteados por el formalizante, la denuncia se encuentra orientada a delatar el tercer caso de suposición falsa, alegando que el juez ad-quem desechó la copia fotostática simple del contrato de suscripción N° 14734, de fecha 4 de febrero de 1986, del servicio eléctrico convenido entre la Compañía Anónima de Administración y Fomento Eléctrico – CADAFE (hoy Corporación Eléctrica Nacional – CORPOELEC) y el ciudadano JEAN EDMON, fundamentando que la misma fue impugnada por la parte contraria, cuestión que –aduce- no ocurrió. En ese sentido, este Máximo Tribunal, extremando sus funciones, en aplicación de los artículos 26 y 257 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, que atiende a la necesidad de flexibilizar las formas procesales no esenciales, procederá a su análisis en esos términos.

Ahora bien, la doctrina casacionista reiterada de esta Sala ha sostenido que la suposición falsa “…se produce en los casos en los que el juez mediante una prueba inexistente, falsa o inexacta afirma o establece un hecho. Es decir, para que se pueda tratar del vicio de suposición falsa, este tiene necesariamente que referirse a un hecho positivo y concreto…”. (Ver sentencia N° 845, de fecha 10 de diciembre de 2008, caso: Martha Virginia Gillés Redondo, contra Jorge Eliécer Peñuela Ortega).

Asimismo, es menester para esta Sala señalar que el vicio de suposición falsa constituye una excepción a la prohibición prevista en el artículo 320 del Código de Procedimiento Civil, que impide controlar el juzgamiento de los hechos y por ende, deben ser objeto de interpretación restrictiva, en el sentido de que comprende tres modalidades “(a) atribuir a un acta o documento del expediente menciones que no contiene, o (b) por haber dado por demostrado un hecho con pruebas que no aparecen de autos; o (c) cuya inexactitud resulta de actas o instrumentos del expediente mismo…”. (Ver sentencia N° 339, de fecha 30 de julio de 2002, caso: Nazareno Enrico D’Ambrosio Rea y otra contra Inversiones Bricalla, S.A.).

En ese sentido, tenemos que el tercer caso de suposición falsa implica un error de percepción a través del cual el sentenciador afirma un hecho que resulta desvirtuado con otras pruebas cursantes a los autos del expediente o incluso cuando la afirmación falsa se refiere a una parte del documento en relación con otra parte del mismo.

Ahora bien, esta Sala encuentra pertinente transcribir parte de la sentencia recurrida a los fines de determinar la procedencia o no de la presente denuncia; en tal sentido el juez ad quem para desechar una de las pruebas promovidas por la parte actora, que –a afirma el formalizante- era fundamental en el dispositivo del fallo, indicó lo que sigue:

“…Copia simple de contrato de suscripción No. 14734, de fecha 08 de mayo de 1986 del servicio eléctrico convenido entre CADAFE y el ciudadano JEAN EDMON. [Folio 145 de la pieza I del presente expediente]. Esta Alzada constata que a tales documentales fueron impugnadas por la parte contraria. En virtud de no realizarse la prueba de cotejo, no se le otorga valor probatorio. Y ASI SE DECIDE…”.

De lo anterior se observa, que a dicha prueba no se le otorgó valor probatorio, motivado a que según el juez de alzada, la misma fue impugnada por la contraparte y en virtud de que no fue realizada la prueba de cotejo por quien quiera servirse de la referida prueba, fue desechada, de acuerdo a lo previsto en el artículo 429 del Código de Procedimiento Civil.

Así las cosas, de la revisión de las actas que conforman el presente expediente esta Sala no observa impugnación alguna contra la referida prueba, pues sólo se evidencia que la parte demandada en su escrito de informes presentado en el juez a-quo (folios 230 al 235 de la primera pieza del expediente) señaló que:

“…en cuanto a la copia simple marcada ´11` del contrato de suscripción N° 14734 de fecha 8 de mayo de 1986 para el servicio de energía eléctrica supuestamente convenido entre CADAFE y el actor reconvenido, el mismo constituye un hecho aislado que no prueba posesión legítima durante más de 20 años sobre el inmueble objeto de la demanda…”.

 

 

No configurando dicho argumento una impugnación, dado que sólo se trata de alegatos sobre la pertinencia de dicha prueba en el fallo; incurriendo el juez ad-quem con tal proceder en el tercer caso de suposición falsa, pues el mismo afirmó un hecho que resulta desvirtuado con otras pruebas cursantes a los autos, puesto que de las actas que conforman el presente expediente no se observó impugnación alguna sobre la prueba que el juez de alzada afirma fue impugnada; mediante la cual la parte actora pretendía demostrar la posesión que detentaba el mismo sobre el inmueble que pretende adquirir a través de la acción de prescripción adquisitiva, desde la fecha que data el contrato de suscripción N° 14734, suscrito entre el demandante y “CADAFE”, vale decir, 8 de mayo de 1986 y de esa manera probar su posesión legitima, pacifica, continua y no interrumpida por más de veinte (20) años sobre el aludido bien. Evidenciándose sólo los alegatos esgrimidos por el apoderado judicial de la parte demandada en su escrito de informes presentado en el tribunal de la causa, los cuales –se insiste- no constituyen una impugnación, pues los mismos van dirigidos sólo sobre la pertinencia y determinación de la prueba en el dispositivo fallo.

 

En base a las consideraciones antes expuestas, esta Sala declara procedente el vicio de suposición falsa denunciado. Así se establece.

 

 

II

 

 

De conformidad con el ordinal 2° del artículo 313 del Código de Procedimiento Civil, en concordancia con el artículo 320 eiusdem, en su primer y tercer supuesto, denuncia la infracción del artículo 508 ibídem, por error de juzgamiento en la valoración de la prueba testimonial, con fundamento en lo que sigue:

 

“…Al respecto cabe señalar que la recurrida al sentenciar incurrió en el vicio de suposición falsa o falso supuesto, toda vez que al acta de declaración suministrada por el testigo RAÚL ANTONIO PALENCIA (…), le atribuyo menciones que no contiene, al dejar por sentado respectivamente en los folios ciento veintiséis [126] y ciento treinta y nueve [139], de la sentencia lo siguiente:

´existe una causal de inhabilidad relativa por una supuesta amistad manifiesta de hermandad y de muchos año, existiendo afectos ciertos y demostrables`.

Cuando lo cierto es que de su declaración integral se desprende una amistad directa de su padre que era quien desde pequeño lo llevaba a fiestas y reuniones en el inmueble objeto de litigio en el presente juicio, es decir que en todo caso existe una amistad manifiesta entre el padre del mencionado testigo y nuestro representado mas no entre este (sic) ultimo (sic) y el testigo, lo cual no lo inhabilita para validar su declaración tal y como se desprende del acta de declaración de testigo antes mencionada y transcrita por la recurrida en su sentencia en el folio ciento veinticuatro [124], donde exprese siguiente:

´SÉPTIMA REPREGUNTA: diga el testigo, si por el hecho de la amistad que tuvo su padre con el señor EDMON y del trato que el mismo ha tenido con el señor EDMOND, surgió una buena amistad? Contesto: claro por supuesto y aun se mantiene esa amistad.`.

Y es lógico pensar que se mantenga esa amistad en virtud de que tanto nuestro representado y el padre del testigo están vivos, pues además se desprende de dicha declaración que la misma fue espontánea, hábil y conteste, no incurrió en contradicción con las preguntas y repreguntadas (sic) formuladas, sus dichos merecen fe y confianza en atención a la edad, costumbre, vida, profesión y así se lo solicito se declare en razón de que debió ser valorada por la recurrida, lo cual no sucedió, incurriendo en el mencionado vicio de falso supuesto tercera hipótesis contemplada en el artículo 320 de la norma adjetiva, al atribuirle a actas del expediente como lo fue la declaración testimonial del mencionado testigo menciones que no contiene ni dijo. Pues no valoró la referida testimonial como manda y ordena el artículo 508 ejusdem, la doctrina y la jurisprudencia de esta honorable Sala; de haber obrado conforme a las reglas de valoración de la testimonial antes transcrita la decisión de la recurrida hubiera sido distinta por lo que pido a esta honorable Sala, tomando en consideración la presente denuncia se sirva CASAR la recurrida de marras.

Ahora bien respecto al testigo SERGIO EDIBERTO OTAZO DOMÍNGUEZ (…), la recurrida al sentenciar incurrió en el vicio de suposición falsa o falso supuesto el cual se desprende del folio 126 del expediente, toda vez que le atribuye a la declaración suministrada por el referido testigo menciones que no contiene, al dejar por sentado y establecido que:

´existe una causal de inhabilidad relativa por una supuesta amistad manifiesta de hermandad y de muchos año (sic), existiendo afectos ciertos y demostrables`.

Cuando lo cierto es que de su declaración integral no se desprende amistad manifiesta alguna, toda vez que el hecho de profesar la misma libertad de culto no es impedimento alguno para atestiguar y más cuando se tiene por norte la búsqueda de la verdad verdadera y no procesal con apego a la constitución y a las leyes incluso religiosas, al respecto cabe destacar lo dicho por el testigo en el folio ciento noventa y ocho y ciento noventa y nueve [198 y199] y re transcrita al ciento veinticinco [125] del expediente de la sentencia recurrida:

´SEXTA REPREGUNTA: diga el testigo, cual es la definición de tratarse y señalarse como hermanos en la religión de testigo de Jehová? CONTESTO: profesamos la misma fe, predicamos la palabra juntos, nos reunimos en diferentes congregaciones pero a la larga estamos juntos, ponemos en práctica los mismos principios y metas espirituales. SÉPTIMA REPREGUNTA: diga el testigo, si dentro de esas característica de hermanos esta también el socorrerse mutuamente? Contesto: bueno siempre y cuando se esté actuando dentro del marco legal y no se esté violando ningún principio Bíblico se puede colaborar con el hermano`

De la declaración parcialmente transcrita y ofrecida por el mencionado testigo desprende que fue espontánea, hábil y conteste, no incurrió en contradicción con preguntas y repreguntadas formuladas, la cual merece fe y confianza de sus dicho en atención a la edad y profesión, debiendo la alzada otorgarle pleno valor probatorio y decidir conforme a la misma, lo cual no sucedió.

Por último respecto al testigo promovido por la parte demandada reconviniente, ciudadano ANDRÉS PILLOT LLISO (…), la recurrida al sentenciar incurrió en el vicio de suposición falsa o falso supuesto el cual se desprende del folio 128 de la sentencia recurrida, dado que no debió otorgársele valor probatorio a la declaración del mencionado testigo EN VIRTUD DE QUE FALTO JURAMENTO DE DECIR LA VERDAD de conformidad a lo dispuesto en el artículo del 486 del Código de Procedimiento Civil, no merece fe y confianza de sus dichos según se desprende de la siguientes declaraciones:

´SEGUNDA REPREGUNTA: diga el testigo si trabajo o trabajó para la Cooperativa LAAMA R.L. como coordinador de educacióncooperativa encargada de la restauración de edificios, ejecución de provectos, obras de urbanismos, entre otras. RESPONDIÓ: No.`[Subrayado nuestro]

Pues de la respuesta a la SEGUNDA REPREGUNTA formulada, se evidencia mintió al contestar con un íngrimo, rotundo y enfático ´NO`, cuando en los folios 205 y siguientes [Pieza I] del expediente cursa acta constitutiva de la Cooperativa LAAMA R.L. y en los folios 5 y siguientes [Pieza II] cursa acta de reforma estatutaria de la Cooperativa LAAMA R.L. [las cuales se anexan al presente recurso en copias certificadas marcadas con las letras ´B` y ´C`], de la cual el testigo es Coordinador de Educación y fue el designado por la misma a los fines de realizar los trámites legales ante el Registro Público del Segundo Circuito del Municipio Sucre del estado Miranda, según consta en el Sistema de folio personal ubicado en el Primero, Trimestre Segundo, Tomo 1, Numero 47, folio 337 y fecha de Otorgamiento 11/04/2005, pues alconstatarse que el testigo obro de mala fe y no dijo la verdad debió ser desechado del proceso y no otorgarle valor probatorio a sus dichos, como por el contrario lo hizo la recurrida valiéndose de su declaración para fundamentar una presunta interrupción del derecho que reclama mi representado en el presente juiciopor ejemplo para que se diga en la sentencia que hubo interrupción en la prescripción y por lo tanto discontinuidad, es necesario que conste un hecho real de tal envergadura que ejercido sobre el reclamante o la cosa, levante la duda de la existencia de un poseedor, según el caso. No lo que parece hacer creer, fue una visita fugaz y relancina que no permitió ni siquiera al testigo [ahora como avaluador según su declaración] mencionar la ´distribución exacta y características del inmueble`, cuando así le fueron requeridas por
nosotros como preguntadores [Folio 224 y 225 del expediente], limitándose a imprecisiones como: ´mide 90 m2`, ´tiene de tres a cuatro habitaciones`, cuando lo cierto es que las medidas son 90 metros con 60 centímetros y está distribuido en cuatro [4] habitaciones, más dos [2] salas de baños, un [1] salón comedor y media cocina comedor.

Para mayor abundamiento de lo anteriormente dicho, el referido testigo en su SEGUNDA PREGUNTAseñalo lo siguiente:

´Diga el testigo si por el conocimiento que de él tiene, sabe y le consta que es propietario de un apartamento distinguido con la letra y números C-01, ubicado en la planta baja del Edificio [C] del conjunto residencial El Rodeo, en la ciudad de Ocumare del Tuy, estado Miranda? RESPONDIÓ: si lo conozco, en el mes de marzo de 2002por instrucción de él, fuimos a visitar el apartamento porque él pretendía venderlo, como yo trabajé en el banco latino, y tengo algo de conocimiento, sobre avalúos, él quería saber cuándo costaba su apartamento.`

Y no sirve de excusa la fragilidad de la memoria del testigo por el paso de los años, cuando no precisa el día exacto de la supuesta visita. Cuando se sabe por ser un hecho notorio y comunicacional que para la época, nuestro país Venezuela, vivió períodos convulsivos [marzo del año 2002], días previos a una asonada militar en Venezuela [golpe de estado], signados por una huelga sindical o paro general empresarial, desabastecimiento de gasolina, guarimbas, paro en el servicio de transporte, largas colas en las estaciones de gasolina, objetos en las vías, noticias alienantes, etc. Esta efeméride nacional pudo acudir en auxilio del testigo para recordar detalles de una visita, que dista mucho de ser real por vaporizarse inmediatamente después de confrontarse con la diada: Pruebas-Sana Crítica. Además y más sorprendente está el hecho de que el ciudadano Messod Almosny Benzasi, octogenario [Contraparte Dixit: ´…a pesar de su avanzada edad…`, Folio 133, Folio I] haya elegido ese álgido momento para visitar en compañía de un perito, su inmueble del cual no sabía desde hacía DIECISEIS [16] años y SIETE [07] meses cuando lo compró según actas.

Es por demás sorprendente y curioso el hecho ciudadanos Magistrados, el quieran hacernos creer que éste inmueble: ubicado en la planta baja de un edificio, abandonado a su suerte y expuesto a los elementos ambientales por 16 años y 7 meses, se halle ´habitablesin necesidad de restauraciones en sus paredes, pisos, puertas, accesorios de baños, etc., y se halle ´deshabitado y vacíoal momento de esa cuestionable visita. Contraría a toda lógica cuando al testigo se le pulsa en la CUARTA REPREGUNTA: ´Diga el testigo si para abrir la puerta o para entrar al apartamento se hicieron auxiliar por alguien, si le ofreció resistencia luego de saber que esa cerradura o lo que aseguraba el apartamento, estuvo expuesto a los elementos…? RESPONDIÓ: No.-` Entendiéndose que un mecanismo como el de la cerradura, se hubiera atascado por falta de lubricación o por el desuso prolongado. Considerando las pruebas aportadas al proceso, pocas deben ser las palabras para decir que ni el propietario ni ningún consanguíneo o allegado suyo supo más del apartamento hasta que se dieron por notificados de la demanda de prescripción adquisitiva en fecha 18/2/2013 [Folio 129, Pieza I], es decir que transcurrieron VEINTISIETE [27] años, CINCO [5] meses y VEINTE [20] días, libres y sin tropiezos. Intervalo que es contemporáneo al tiempo de posesión que el ciudadano Jean Willy Edmond ejerce sobre el inmueble, considerando su ánimo posesorio sobre el referido inmueble producto de un negocio jurídico [compra-venta] que nació en fecha 11 de abril del año 1986.

Indicios que no valoró la recurrida a la hora de sentenciar, toda vez que el testigo dio falso testimonio y sus deposiciones no dan certeza, confianza, seguridad para llevar al convencimiento de sus dichos, motivo por lo que solicitamos se desestime su declaración, en virtud que la recurrida utiliza la referida declaración para fundamentar una presunta discontinuidad de la posesión de mi mandante sobre el inmueble, lo cual fue determinante en el dispositivo del fallo.

Pero es el caso ciudadano (sic) magistrados que contraviniendo toda la doctrina y jurisprudencia reinante de esta honorable Sala, la recurrida solo (sic) se limitó a transcribir los criterios de primera instancia y que en su sentencia vicia de errores de juzgamiento al no analizar las testimoniales de los testigos promovidos por la parte actora, tal y como lo sostiene esta Sala, en su decisión de fecha 26 de junio de 2007, que estableció:

´…el Articulo 508 es la norma de la valoración de la prueba testimonial pero en la apreciación de dicha prueba el juez realiza una labor de Sana Critica lo cual le faculta para analizar las deposiciones de los testigos, a usar su intelecto en el correcto entender humano…`.

Asimismo la recurrida utilizo la teoría de la declaración del testigo único para fundamentar su decisión respecto a que hubo interrupción en la Prescripción Adquisitiva y en consecuencia desestimar nuestra petición, contraviniendo con ello la doctrina de esta Sala de Casación Civil, cuando para otorgarle valor probatorio al testigo único debe evidenciarse de alguna otra prueba existente a los autos capaz de darle fuerza y mérito a dicha declaración la cual no existe, motivo por el cual no debió valorar dicha testimonia (sic) ni mucho menos decidir con base a la misma, en apoyo a ello nos permitimos citar la sentencia de fecha 20 de agosto de 2004, Expediente AA-20-C-2003-000448, en la cual se estableció lo siguiente:

…Omissis…

Todo ello conduce a aseverar que el sentenciador ostenta libertad para ello y luego desestimarlo o no con base a su experiencia, a la confiabilidad que sus declaraciones le merezcan tomando en cuenta su edad, profesión, su trabajo y la impresión que le hubieren merecido sus deposiciones. La precitada violación de esa norma en comento se viene profundizando aún más, cuando de forma sesgada, única y exclusivamente orienta su labor analítica solo (sic) sobre las deposiciones de una de las partes que en alguna u otra forma constituyen a su criterio, una debilidad probatoria que obraría contra de ella, olvidando que su labor debe extenderla y realizarla en ambos sentidos. De no hacerlo es obvia la parcialidad del juzgador en la recurrida. En efecto, para asegurar la declaratoria SIN LUGAR de la pretensión de mi mandante, valiéndose de la poca afortunada petición de principios dando por probado lo que él quiere que quede probado, la recurrida hace un trabajo incompleto de análisis al dejar de considerar las preguntas y respuestas que complementan sus dichos a saber. Cosa que no quiso analizar la recurrida, aduciendo que ello resultaría inoficioso porque a su buen saber y entender los demás requisitos para que prospere la prescripción adquisitiva no se encontraban cumplidos, infringiendo además en consecuencia el artículo 12 de nuestro Código de Procedimiento Civil al no atenerse a lo alegado y probado en autos, sacando además alegatos, defensas y pruebas no opuestas por la parte demandada, por lo solicitamos se CASE la recurrida de marras. Así pedimos sea declarado…”. (Resaltado del texto).

 

De la denuncia antes transcrita, la Sala observa que el formalizante denuncia que la recurrida se encuentra viciada de nulidad, dado que el juez de alzada incurrió en el tercer caso de suposición falsa, en virtud de que no valoró la testimonial de los ciudadanos Raúl Antonio Palencia y Sergio Ediberto Otazo Domínguez, los cuales fueron espontáneos, hábiles y contestes al rendir sus deposiciones. De igual forma, aduce que no se le debió otorgar valor probatorio a la testimonial del ciudadano Andrés Pillot Lliso, dado a que el mismo faltó a su juramento de decir la verdad, pues mintió al rendir su deposición.

 

Para decidir, la Sala observa:

 

En cuanto al vicio de falso supuesto, se reproduce lo indicado del referido vicio en la denuncia anterior.

En tal sentido, la Sala estima pertinente transcribir la sentencia dictada por el juez superior, a los fines de constatar la valoración de las testimoniales promovidas por la parte demandante reconvenida, específicamente las practicadas a los ciudadanos Raúl Antonio Palencia y Sergio Ediberto Otazo Domínguez. Así, el referido juez estableció lo siguiente:

 

“…El ciudadano RAÚL ANTONIO PALENCIA (…), en su condición de testigo declaró:

´…PRIMERA PREGUNTA: Diga el testigo, si conoce usted al ciudadano EDMOND JEAN WILLY? CONTESTO: Si como no hace tiempo. SEGUNDA PREGUNTA: Diga el testigo, desde cuanto conoce usted al ciudadano EDMOND JEAN WILLY? CONTESTO: más de 20 años, tengo conociéndolo. TERCERA PREGUNTA: Diga el testigo, puede decirnos cual es la dirección de residencia o habitación de ciudadano EDMOND JEAN WILLY? CONTESTO: vive en la calle Don Bosco, Residencias el Rodeo, torre ´C` planta Baja, apartamento 101. CUARTA PREGUNTA: Diga el testigo, sabe desde cuando vive el ciudadano EDMOND JEAN WILLY en la anterior habitación? CONTESTO: como ya dije antes más de 20 años, y también he ido a reuniones sociales allí en su casa. QUINTA PREGUNTA: Diga el testigo, sabe a quién pertenece el apartamento donde vive el ciudadano EDMOND JEAN WILLY?. CONTESTO: por supuesto que es de él. SEXTA PREGUNTA: Diga el testigo, ha abandonado el ciudadano EDMOND JEAN WILLY, ese apartamento, para mudarse a otra?. CONTESTO: tengo conocimiento que nunca ha abandonado su apartamento, incluso sus hijos han crecido allí. En este estado toma la palabra los apoderados judiciales de la parte demandada abogado RICARDO ALONSO BUSTILLO, y comienza a repreguntar: PRIMERA REPREGUNTA: Diga el testigo, a que actividad habitual el se dedica? CONTESTO: soy comerciante. SEGUNDA REPREGUNTA: Diga el testigo, cual es la actividad comercial que desempeña el señor EDMOND JEAN WILLY? CONTESTO: el es comerciante también. TERCERA REPREGUNTA: diga el testigo, con mayor precisión cuantos años dice que conoce al señor EDMOND JEAN WILLY? CONTESTO: 20 años aproximadamente. CUARTA REPREGUNTA: diga el testigo, cuantos años hace que el señor EDMOND vive en la dirección que anteriormente señalo como vivienda de el? CONTESTO: repito nuevamente más de 20 años. QUINTA REPREGUNTA: diga el testigo, como es que si el conoce al señor EDMOMD desde hace 20 años como dijo con anterioridad, sabe que tiene más de 20 años viviendo en el lugar por el señalado? CONTESTO: yo recuerdo cuando niño mi papa iba a su casa y nos llevaba a sus reuniones y eso es constancia de que el siempre ha vivido allí. SEXTA REPREGUNTA: diga el testigo, si las reuniones sociales a las cuales el acudía a la casa del señor EDMOND se realizaban frecuentemente? CONTESTO: no eran tan frecuentes, siempre íbamos allí aunque hubiera fiesta o no. SEPTIMA REPREGUNTA: diga el testigo, si por el hecho de la amistad que tuvo su padre con el señor EDMOND y del trato que el mismo ha tenido con el señor EDMOND, surgió una buena amistad?. CONTESTO: claro por supuesto y aun se mantiene esa amistad.` .

…Omissis…

El ciudadano SERGIO EDIBERTO OTAZO DOMINGUEZ (…), en su condición de testigo declaró:

´…PRIMERA PREGUNTA: Diga el testigo, si conoce la siguiente dirección: apartamento C-01, del edificio C, piso PB del conjunto Residencial El Rodeo, Parroquia Ocumare del Tuy Municipio Lander? CONTESTO: Si. SEGUNDA PREGUNTA: Diga el testigo, quien vive allí y desde cuándo? CONTESTO: WILLY, la esposa, una hija y un nieto, ellos tiene 27 años. TERCERA PREGUNTA: Diga el testigo, si sabe usted que el ciudadano EDMOND JEAN WILLY, ocupa ilegalmente, contra leyes o como un invasor el anterior apartamento? En este estado el abogado RICARDO ALONZO expone: me opongo a que se dé respuesta a la referida pregunta ya que el testigo solamente debe responder acerca de hechos sin hacer apreciaciones de ningún tipo. En este estado toma la palabra la juez de este tribunal interviene y solicita a la parte actora se reformule la anterior pregunta. TERCERA PREGUNTA: diga el testigo, si el señor WILLY EDMOND ha ocupado de manera pacífica el anterior apartamento? CONTESTO: Si. CUARTA PREGUNTA: Diga el testigo, como es conocido en la comunidad el señor WILLY EDMOND? CONTESTO: como una persona responsable, nosotros somos testigos de Jehová y estamos apegados a los principios bíblicos y a las leyes. QUINTA PREGUNTA: Diga el testigo, si en marzo del año 2002 se encontraba deshabitado el referido apartamento?. CONTESTO: hasta donde yo sé no, siempre ha estado ocupado. SEXTA PREGUNTA: Diga el testigo, si conoce usted al ciudadano MESSOD AMONSNY BEZANSI?. CONTESTO: No ni los he odio nombrar. SEPTIMA PREGUNTA: diga el testigo si se sorprendería si se afirma que el apartamento referido pertenece al señor MESSOD AMONSNY BEZANSI? CONTESTO: más que sorprendido porque el que ha vivido allí es WILLY, el nombre del señor es primera vez que lo oigo nombrar. En este estado toma la palabra los apoderados judiciales de la parte demandada abogado RICARDO ALONSO BUSTILLO, y comienza a repreguntar: PRIMERA REPREGUNTA: Diga el testigo, cual es la dirección exacta donde habita el señor EDMON WILLY? CONTESTO: bueno es en Residencias el Rodeo, C-1, Planta Baja, yo he llegado pero no sé exactamente la torre, pero llego allá. SEGUNDA REPREGUNTA: Diga el testigo, exactamente cuántos años hace que conoce al ciudadano EDMOND WILLY? CONTESTO: desde el año 91. TERCERA REPREGUNTA: diga el testigo, cuantos años hace que usted y el señor WILLY EDMOND comparten de la religión de testigos de Jehová? CONTESTO: desde ese mismo tiempo. CUARTA REPREGUNTA: diga el testigo, si el trato que se dan los testigos de Jehová entre sí, es el de hermanos? CONTESTO: Si tanto hermanos como hermanas. QUINTA REPREGUNTA: diga el testigo, si como consecuencia de dicha circunstancia su deseo sería que el ciudadano WILLY EDMOND ganara el presente juicio? En este estado interviene el abogado FREDY ALFONSO MENESES y expone: por cuanto estoy en desacuerdo con la referida pregunta por considerarla subjetiva porque no responde al fondo por el cual está citado el testigo. En este estado toma la palabra la Juez de este tribunal interviene y solicita a la parte demandada se reformule la anterior pregunta. En este estado interviene el apoderado judicial de la parte demandada y expone: desisto de la anterior repregunta. SEXTA REPREGUNTA: diga el testigo, cual es la definición de tratarse y señalarse como hermanos en la religión de testigo de Jehová? CONTESTO: profesamos la misma fe, predicamos la palabra juntos, nos reunimos en diferentes congregaciones pero a la larga estamos juntos, ponemos en práctica los mismos principios y metas espirituales. SEPTIMA REPREGUNTA: diga el testigo, si dentro de esas características de hermanos se encuentra también el socorrerse mutuamente? CONTESTO: bueno siempre y cuando se esté actuando dentro del marco legal y no se esté violando ningún principio bíblico se puede colaborar con el hermano.` [Subrayado Mío]

…Omissis…

En el sub iudice, los testigos RAÚL ANTONIO PALENCIA MARTÍNEZ, GUSTAVO ADOLFO DÍAZ LUZARDO, SERGIO EDIBERTO OTAZO DOMÍNGUEZ, antes identificados, en sus declaraciones ciertamente afirmaron que conocían de vista y trato al ciudadano JEAN WILLY EDMOND, aseverando que entre ellos existe una amistad manifiesta de hermandad y de muchos año (sic), existiendo lazos de afectos ciertos y demostrables; lo que a juicio de esta juzgadora hacen presumir que los mismos no son imparciales, razón por la cual considera esta juzgadora que los testigos evacuados están incursos en la causal de inhabilidad relativa. Y ASÍ SE DECIDE…”.

De lo anterior, observa la Sala que el juez de alzada no le otorgó valor probatorio a dichas testimoniales en virtud de que de las mismas se evidenció una amistad manifiesta entre los referidos testigos y la parte actora reconvenida.

En ese sentido, se debe destacar que el artículo 508 del Código de Procedimiento Civil, otorga a los jueces la facultad y libertad en la apreciación y valoración de la prueba de testigos, razón por la que sólo podrá ser denunciado por esta Sala de Casación Civil, cuando el jurisdicente incurra en suposición falsa o viole una máxima de experiencia. Sobre tal particular se ha pronunciado la Sala mediante sentencia N° 452, de fecha 21 de julio de 2014, caso: Carlos Alberto Rivas contra José Antonio León, cuando estableció:

“…Ahora bien, el artículo 508 del Código de Procedimiento Civil, otorga a los jueces la facultad y libertad en la apreciación y valoración de la prueba de testigos, razón por la que sólo podrá ser censurada por esta Sala de Casación Civil, cuando el jurisdicente incurra en suposición falsa o viole una máxima de experiencia. En este sentido se ha pronunciado la jurisprudencia de esta Sala y así puede evidenciarse de sentencia N° 672, de fecha 24 de octubre de 2012, expediente N° 12-314 en el caso de Inversiones Cachamay, C.A. contra Marcos Ángelo Petricca De Matteis, cuando se ratificó:

´…Aun más, es importante tener presente las limitaciones naturales que se presentan cuando eventualmente se examina una denuncia debidamente formulada que atañe a la valoración de la prueba testimonial, y particularmente sobre los dichos de los testigos, que si bien es una prueba distinta se valora por la regla de la sana crítica, pues de conformidad con el artículo 507 del Código de Procedimiento Civil ´la disposición… permite al juez, en la apreciación de la mencionada probanza, realizar una labor de sana crítica, lo cual le faculta al efectuar su análisis sobre las deposiciones de los testigos, a utilizar para ello su intelecto en el correcto entendimiento humano… esto quiere decir, el sentenciador ostenta libertad y así, una vez realizado un profundo estudio sobre los dichos de los testigos, desestimarlos o no, con base a su experiencia, a la confiabilidad que sus declaraciones le merezcan, tomando en cuenta una serie de factores tales como la edad, profesión, el trabajo desempeñado por el testigo, o la impresión que hubiese podido formarse sobre la veracidad de las deposiciones…`.

Con base en lo expuesto, habiendo determinado la Sala que el ad quem desechó las declaraciones de los testigos por no merecerle confianza, ello con base en lo que habían depuesto que evidenciaba amistad entre el demandante y los testigos, en consecuencia, debe declararse improcedente la denuncia de infracción de los artículos 12, 478 del Código de Procedimiento Civil por falta de aplicación…”. (Negrillas y cursivas del texto; subrayado de la Sala).

En atención del criterio jurisprudencial antes transcrito, no se observa que el juez ad quem haya cometido alguna infracción al desechar las testimoniales de los ciudadanos Raúl Antonio Palencia y Sergio Ediberto Otazo Domínguez, pues como se dejó sentado anteriormente, los jueces ostentan la facultad y libertad en la apreciación y valoración de la prueba de testigos; cuya práctica debe realizarse en el marco de la sana críticautilizando para ello su intelecto en el correcto entendimiento humano. Así se establece.

 

De igual forma, el formalizante denuncia que el juez de alzada no ha debido otorgarle valor probatorio a la testimonial promovida por la parte demandada reconviniente, específicamente la del ciudadano Andrés Pillot Lliso, dado que faltó al juramento de decir la verdad, pues el mismo mintió, incurriendo en el vicio de suposición falsa. En ese sentido, es menester para esta Sala transcribir lo pertinente de la sentencia recurrida a los fines de constatar la valoración de la referida testimonial; ello así, el juez ad-quem indicó lo que sigue:

 

“…Promovió las testimoniales de los ciudadanos FRANCISCO JOSÉ TOVAR y ANDRÉS PILLOT LLISO (…), solo (sic) la declaración del ciudadano ANDRES PILLOT LLISO, quien testifico lo siguiente:

´…PRIMERA PREGUNTA: Diga el testigo si conoce de vista trato y comunicación al Sr. MESSOD ALMOSNY?. RESPONDIO: Si lo conozco, en la década del año 90 cuando yo trabajaba en el Banco Latino, el era cliente del banco y frecuencia la oficina.-SEGUNDA PREGUNTA: Diga el testigo si por el conocimiento que de el tiene, sabe y le consta que es propietario de un Apartamento distinguido con la letra y números C-01, ubicado en la planta baja del Edificio [C] del conjunto Residencial El Rodeo, en la Ciudad de Ocumare del tuy, estado Miranda? RESPONDIO: Si lo conozco, en el mes de marzo de 2002, por instrucción de él, fuimos a visitar el Apartamento porque el pretendía venderlo, como yo trabaje en el Banco Latino y tengo algo de conocimiento sobre avalúos, el quería saber cuanto costaba su Apartamento.- TERCERA PREGUNTA: Diga el testigo si cuando fueron a ver el Apartamento en el mes de Marzo de 2002, el mismo se encontraba deshabilitado, libre de bienes y personas? RESPONDIO: si, efectivamente, estaba deshabitado y vació.- CESARON, seguidamente apoderado de la parte demandante reconvenida pasa a preguntar, PRIMERA REPREGUNTA: Diga el testigo la distribución del Apartamento al cual fue a efectuar el avalúo, cuantos cuartos, cuantas ventanas, cuantos baños, y si presento informe de avalúo, distribución exacta y características? RESPONDIO: el Apartamento mide 90 mt2, tiene de tres a cuatros habitaciones; tiene dos baños, comedor, cocina y un puesto de estacionamiento sin techar; y si efectivamente presente informes y se lo entregue al Sr. MESSOD ALMOSNY.- SEGUNDA REPREGUNTA: Diga el Testigo si trabaja o trabajo para la Cooperativa LAAMA R.L., como Coordinador de educación, Cooperativa encargada de la restauración de edificios, ejecución de proyectos, obras de urbanismos, entre otras? RESPONDIO: No.- TERCERA REPREGUNTA: Diga el testigo quienes fueron las personas que visitaron el Apartamento en la fecha que usted dice, por instrucciones del Sr. MESSOD? RESPONDIO: las personas que fueron al Apartamento fuimos el Sr. ALMOSNY y yo solamente.- CUARTA REPREGUNTA: Diga el testigo si para abrir la puerta o para entrar al apartamento se hicieron auxiliar por alguien, si le ofreció resistencia, luego de saber que esa cerradura o lo que aseguraba el Apartamento, estuvo expuesto a los elementos por quince [15] años con once [11] meses? RESPONDIO: No.- QUINTA REPREGUNTA: Diga el Testigo si sabe la fecha y la hora exacta en que el avaluó el Apartamento junto con el Sr. ALMOSNY? RESPONDIO: No recuerdo porque han pasado más de diez [10] años, fue como al medio día.- SEXTA REPREGUNTA: diga el testigo si el Sr. ALMOSNY posee o tiene otro apartamento en la misma dirección y que instrumento utilizo para abrir el apartamento? RESPONDIO: No tengo ningún conocimiento que el Sr. ALMOSNY, tenga otro apartamento, en si, cuando fuimos en aquella oportunidad el llevo sus llaves.- SEPTIMA REPREGUNTA: Diga el testigo que como el sr. MESSOD no ha estado en mora por los gastos de condominio durante veintisiete [27] años? En este estado el Promovente de la prueba, el Abogado RICARDO JOSÉ ALONSO BUSTILLO se opone a la referida repregunta, habida cuenta, de que esa no es materia, que le concierne al testigo, lo que la hace totalmente irrelevante a los fines del presente juicio, en ese sentido el Dr. RENAN JOSÉ GONZÁLEZ, juez titular de este Juzgado desecha dicha repregunto por impertinente.- OCTAVA REPREGUNTA: Diga el testigo si sabe la razón por que el ciudadano MESSOD, duro quince [15] años con once [11] meses tomando en cuenta la fecha en que dice el testigo que el Sr. MESSOD visito el Apartamento? RESPONDIO: No se nada.- NOVENA REPREGUNTA: Diga el testigo cuando se entero o si sabe que el Apartamento en cuestión viene siendo ocupado por el ciudadano JEAN WILLY EDMOND, desde hace veintisiete [27] años al presente? RESPONDIO: No tengo conocimiento de ese Sr.- DECIMA REPREGUNTA: Diga el testigo si luego del avalúo o inspección hallaron habitable el Apartamento o según su conocimiento requería de restauración profunda? RESPONDIO: en si el Apartamento estaba bien, estaba habitable.- ONCEAVA REPREGUNTA: diga el testigo que valor justiprecio el apartamento en cuestión, luego del avalúo? RESPONDIO: No recuerdo porque han pasado más de diez [10] años.-`

En cuanto a la testimonial rendida por el ciudadano ANDRES PILLOT LLISO, observa esta juzgadora que fue conteste al afirmar que conoce de vista y trato al ciudadano MESSOD ALMOSNY BENZASI, y que tiene conocimiento que el referido ciudadano es propietario del inmueble objeto del presente juicio, aduciendo además que tal bien para la fecha de marzo de 2002, se encontraba deshabitado, evidencia esta Juzgadora que de su deposición se aprecia la certeza respecto al tiempo de ocupación del inmueble, siendo este en la presente causa el hecho controvertido, razón por lo que esta Alzada le concede pleno valor probatorio Y ASÍ SE DECIDE…”.

Ahora bien, con respecto al vicio de suposición falsa, reiterada jurisprudencia de la Sala establece que la denuncia tiene que estar referida a un hecho positivo y concreto que el juez establece falsa e inexactamente en su fallo por un error de percepción, cuando las menciones que erróneamente atribuye a un acta del expediente no existen, o cuando la prueba sobre la cual se fundamenta no existe, o ésta resulta desvirtuada por otras actas o instrumentos del expediente, o por parte de esa misma prueba que no es analizada por el juez.

Asimismo, la Sala ha establecido en diversas oportunidades que las conclusiones del juez con respecto a las consecuencias jurídicas derivadas de un hecho, no se corresponden con el vicio de suposición falsa, por cuanto dichas expresiones son producto del intelecto del sentenciador que nada tienen que ver con el establecimiento de un hecho falso en la recurrida.

En este sentido, esta Sala, ha señalado que la falsa suposición sólo puede cometerse en relación con un hecho establecido en el fallo. En consecuencia, quedan fuera del concepto de suposición falsa las conclusiones del juez con respecto a las consecuencias jurídicas del hecho, porque en tal hipótesis se trataría de una conclusión de orden intelectual que aunque errónea, no configuraría lo que la ley y la doctrina entienden por suposición falsa. (Ver sentencia N° 1243, de fecha 20 de octubre de 2.004, caso: Mujib Darauche Darauche y otros contra Janay Darauche Kandil y otros).

Por tanto, la Sala evidencia que el recurrente sólo hace referencia a las conclusiones jurídicas del juez, respecto de la valoración otorgada por él al testigo promovido por la demandada reconviniente, del cual se desprendió que tiene conocimiento que el ciudadano Messod Almosny Benzasi es propietario del inmueble objeto del presente juicio, aduciendo además que tal bien para la fecha de marzo de 2002, se encontraba deshabitado; lo cual en la doctrina no constituye el vicio de suposición falsa.

Una vez determinado lo anterior, lo que denota de la presente denuncia es la inconformidad del formalizante en la manera como el juez ad-quem valoró y apreció las pruebas testimoniales evacuadas tanto por la parte actora como por la parte demandada y las consideraciones que anteceden hacen declarar la improcedencia de la presente delación por infracción del artículo 508 del Código de Procedimiento Civil. Así se establece.

 

D E C I S I Ó N

En mérito de las precedentes consideraciones, el Tribunal Supremo de Justicia de la República Bolivariana de Venezuela, en Sala de Casación Civil, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, declara: CON LUGAR el recurso de casación anunciado y formalizado por la demandante contra la sentencia dictada el 28 de octubre de 2014, por el Juzgado Superior en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del estado Miranda. En consecuencia, se decreta la NULIDAD del fallo recurrido y SE ORDENA al Tribunal Superior que resulte competente, dicte nueva sentencia corrigiendo el vicio delatado.  Queda de esta manera CASADA la sentencia impugnada.

No hay condenatoria en costas dada la naturaleza de la decisión.

Publíquese y regístrese. Remítase el expediente al Juzgado Superior antes mencionado, de conformidad con lo previsto en el artículo 322 del Código de Procedimiento Civil.

Dada, firmada y sellada en la Sala  de Despacho de la Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia, en Caracas, los trece (13) días del mes de julio de dos mil diecisiete. Años: 207º de la Independencia y 158º de la Federación.

Presidente de la Sala,

____________________________________

YVÁN DARÍO BASTARDO FLORES

Vicepresidente,

_____________________________________________

FRANCISCO RAMÓN VELÁZQUEZ ESTÉVEZ

Magistrado,

__________________________________

GUILLERMO BLANCO VÁZQUEZ

Magistrada-Ponente,

________________________________________

VILMA MARÍA FERNÁNDEZ GONZÁLEZ

Magistrada,

________________________________________

MARISELA VALENTINA GODOY ESTABA

Secretaria Temporal,

_____________________________________

MARIAM JOSEFINA ALTUVE ARTEAGA

 

 

Exp. Nro. AA20-C-2015-000009

Nota: Publicada en su fecha a las

Secretaria Temporal,

Quien suscribe, Magistrado FRANCISCO RAMÓN VELÁZQUEZ ESTÉVEZ, en atención al contenido y alcance del artículo 104 de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia, en concordancia con el artículo 63 del Reglamento Interno de este Alto Tribunal, expresa su voto salvado con respecto a la decisión precedentemente consignada y aprobada por la mayoría de los Magistrados integrantes de esta Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia, mediante la cual se declara con lugar el recurso de casación interpuesto por la parte demandante en contra de la sentencia dictada en fecha 28 de octubre de 2014 por el Juzgado Superior en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del estado Miranda.

La mayoría sentenciadora declara el vicio falso supuesto en su modalidad de prueba inexacta, pues según sus dichos el sentenciador afirma un hecho  que resulta desvirtuado con otras pruebas cursantes en autos.

Indicando que el juez ad quem para desechar una de las pruebas promovidas por la parte actora señaló que la misma esta impugnada por la contraparte y en virtud de que  no fue realizada la prueba de cotejo por quien quisiera servirse de la referida prueba, la desechó conforme a lo previsto en el artículo 429 del Código de Procedimiento Civil.

En tal sentido, según la mayoría sentenciadora el juez al considerar que la prueba fue impugnada- cuando no lo fue- incurrió en un falso supuesto pues afirmó un hecho que resulta desvirtuado con otras pruebas.

Quien disiente no comparte la existencia de un falso supuesto, pues no existe tal error con la afirmación realizada por el juez respecto a la existencia de una actuación procesal de la parte, ya que el falso supuesto debe tratarse exclusivamente del establecimiento de un hecho inexacto con respecto a actas e instrumentos del expediente mismo, lo que significa que si existió un error en la valoración o incorporación de la prueba al juicio, nunca puede afirmarse que existió un falso supuesto, y así debió advertirlo la mayoría sentenciadora.

Pues la Sala en reiteradas oportunidades entre otras la N° RC-754, de fecha 10 de noviembre de 2.008, caso de Leopoldo Diez contra Pedro Pérez, expediente N° 08-108 ha señalado que: “…La suposición falsa tiene que referirse forzosamente a un hecho positivo y concreto que el juez estableció falsa e inexactamente en su sentencia a causa de un error de percepción, ya sea porque “atribuyó a instrumentos o actas del expediente menciones que no contiene” o porque “dio por demostrado un hecho con pruebas que no aparecen en autos o cuya inexactitud resulta de actas e instrumentos del expediente mismo” (parte final del primer párrafo del artículo 320 del Código de Procedimiento Civil)…”.

De lo anterior se colige que el vicio de falso supuesto está referido al análisis de la prueba en sí, lo cual no  sucede en el caso planteado, en el que me señala la procedencia de un falso supuesto en razón de que el juzgador consideró la existencia de impugnación de una prueba, lo cual es un asunto que atañe a una actuación de parte en el proceso, y lejos de un error de percepción de la prueba, está referido a su incorporación al juicio y su control y contradicción, lo cual está directamente vinculado con otras infracciones distintas a la delatada.

En tanto que el artículo 429 del Código de Procedimiento Civil, delatado como infringido por el formalizante, y mencionado por la mayoría sentenciadora para acusar la existencia del vicio de falso supuesto, regula el  establecimiento de la prueba, y establece expresamente la manera en que pueden ser incorporados al juicio los documentos públicos y privados reconocidos o tenidos legalmente como reconocidos, y con respecto, a ello se ha establecido de manera reiterada que la infracción de las normas que regulan el establecimiento de una prueba, tiene lugar, cuando el juez infringe las normas que regulan la forma, en la cual debe ser incorporada una prueba al proceso, es decir, debe cumplirse el modo, tiempo y lugar para que la prueba sea eficaz, o puede ocurrir que el juez niegue la apreciación de una prueba que fue oportunamente incorporada, por haber interpretado alguna regla expresa para su establecimiento, que fue lo realmente sucedido en el sub iudice.

En tal sentido, si la mayoría sentenciadora debió resolver la denuncia como una infracción de normas que regula el establecimiento de la prueba, analizando la existencia de la infracción y su influencia en el dispositivo del fallo; no declarar un falso supuesto.

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